Entre pañales y retos… ¿Me acompañas?

A 72 horas aproximadamente de mi gran día no podía dejar de escribir mi último blog pre mamá, uno que quizás le interese más a las mujeres que me siguen y que como yo buscan bienestar para vivir una vida plena perfectamente balanceada. Antes quiero solidarizarme con las mujeres venezolanas, las madres que están pasando trabajo, frustraciones, miedos y desdichas en mi país y que si bien ahora no están para desenfocarse de lo verdaderamente importante, sí quiero al menos ofrecerles una lectura diferente. Deseo contarles del sexo de mi bebé que me tiene muy emocionada y además compartir con ustedes cómo planeo hacer para recuperarme físicamente del trote de hormonas y antojos que se han apoderado de mi cuerpo por una razón de peso, el milagro de la vida.

La próxima semana seré mamá de mi segunda hija, es una niña la que traigo al mundo, otra mujer más y aunque al principio de la maternidad siempre quise tener mi pelotero o mi futbolista debo confesar que tres años después estoy enamorada de la ternura de las niñas, de los lazos, los vestidos, las fiestas de cumpleaños, el drama que le ponen a la rutina y hasta de las pataletas. Además, es una dicha para mi traer más guerreras de mi género al mundo, con el temple de dejar huella en este mundo tan competitivo. ¿Sólo me pongo a pensar en cuál será su historia? Su misión, sus gustos, sus habilidades, en el tamaño de su fuerza o de su voluntad y pues me emociono tan sólo imaginando las cosas increíbles que otras mujeres han hecho en el mundo del deporte que es lo mío.

Mujeres como Serena Williams en el tenis que ha ganado 23 títulos grandes incluyendo Australia 2017 estando embarazada y 4 medallas de oro olímpicas, más que cualquier otro tenista de la Era Abierta. O qué decir de Simone Biles en Río 2016 que ganó 4 oros y un bronce para ser la gimnasta más condecorada en la historia de los Estados Unidos. Y si nos vamos más atrás la atleta estadounidense Jackie Joyner-Kersee calificada por la prestigiosa revista Sports Ilustrated como una de las mejores atletas de la historia, una a la que ni el asma pudo detenerla en cuatro Juegos Olímpicos.

Yo quiero traer al mundo otra mujer luchadora, una con los pantalones tan bien puestos como Kathrine Switzer, aquella estudiante de periodismo que se convirtió en la primera mujer en correr el maratón de Boston en 1967 y que se le rieron, se le burlaron y hasta la obstaculizaron en su trayecto pero a la que nadie pudo detener, ni siquiera 50 años más tarde cuando en 2017 volvió a recorrer los 42 kilómetros de distancia con el mismo número que un funcionario le intentó arrancar de su ropa en aquella vergonzosa oportunidad.

Ni olvidar que el legado de Billy Jean King va más allá de sus 12 títulos grandes y se adorna con la anécdota de haberle ganado un partido de tenis en Houston aquel 20 de septiembre de 1973 a un hombre que decía que una mujer jamás le ganaría al sexo opuesto en una cancha. Bobby Riggs, ex número uno del mundo, se tuvo que tragar sus palabras en aquel partido denominado la batalla de los sexos. Fue una victoria que no significa nada más allá de repudiar la tendencia absurda de subestimar el poder que tiene una mujer decidida.

Suficientes razones para celebrar que seré madre de dos niñas a la que les contaré todas estas historias espectaculares que trascienden el deporte. Gracias por acompañarme en estos momentos, los leo siempre en mis redes sociales, sobre todo en Instagram que es donde muestro las facetas personales de mi vida. Ah y les tengo que pedir un favor y es que me animen a recuperarme y en una de esas a ver quién se contagia con mis planes, por ejemplo, el de regresar al peso pre barriga. Alguna de ustedes que esté embarazada o por embarazarse o que haya tenido un bebé y que todavía queden las secuelas. Estoy segura que no estoy sola en este barco. Y bueno literalmente no estoy sola, tengo a mi esposo quien por cierto acaba de nadar, rodar y correr en su primer IronMan 141  y me tiene super motivada en esta aventura post mamá, ya saben que no hay nada más placentero en la vida que tu pareja aplaudiendo en la línea de llegada.

Me preguntan mucho que por qué no se me notó el embarazo o sobre lo diminuta de mi barriga natal y pues si bien mis embarazos son muy decentes en dimensiones corporales no me libro de ninguno de los otros pesares y achaques del estado en cinta. En esta oportunidad me engordé 13 kilos, aunque no parezca, no pude mantener mi ritmo de ejercicios y en la piel se me nota la falta de acondicionamiento físico, además mi alimentación no ha sido para ganarme una medalla y en consecuencia me toca ser muy disciplinada para desaparecer por pura salud y bienestar personal los rastros de mis 10 meses super consentida. Así que esperen les cuente todos mis secretos y tips a través de @caroguillenESPN en IG y por este medio. Seré la prueba viviente de que la planificación es el primer paso para lograr las metas, tengo ganas de empezar a entrenar largas distancias algo que nunca he logrado porque mi mente ha podido más que yo.  En fin, son metas que ustedes y yo podemos lograr juntos. ¿Quién se anota?